RECETAS DE DULCES CASEROS

RECETAS DE DULCES CASEROS

Hoy queremos dedicar este post a uno de los postres que más nos gustan, recetas de dulces caseros de toda la vida.

En concreto, la receta de dulces caseros que hemos elegidos para esta ocasión es la de los tradicionales y riquísimos roscos fritos, y ello porque es un dulce muy sencillo de hacer y que podemos degustar durante todo el año.

Se trata de un dulce casero de lo más versátil, ideal como desayuno y merienda, pero también para ocasiones especiales como cumpleaños, bodas, bautizos, comuniones… seguro que este postre no deja indiferente a nadie.

A continuación, os dejamos la receta de nuestros roscos fritos caseros, rebozados con azúcar y canela… riquísimo…

INGREDIENTES (para 6 raciones):

- 1/2 Kg harina de fuerza + la que admita la masa

- 3 huevos

- 125 ml aceite de oliva suave

- 150 ml leche entera

- 150 gr azucar refinado

- 1 sobre levadura Royal

- 1 cda anís en grano

- Ralladura de medio limón

- Ralladura de media naranja

- La piel de medio limón

- 1 lt aceite de girasol para freírlos

- Azúcar y canela para rebozarlos

PASOS:

1. En primer lugar, separaremos las claras de las yemas y las montaremos sin que lleguen a estar duras. Poner en un bol grande la harina en forma de volcán, añadimos el aceite, la leche, las yemas de los huevos y el azúcar.

2. Mezclaremos los ingredientes ayudados por una espátula, añadimos la ralladura de limón y de naranja mezclándola con la masa

3. Podremos en un bol las claras montadas, e iremos añadiendo la masa de harina, hasta integrarla toda. Seguidamente, poner la levadura tamizada y volver a mezclar los ingredientes

4. Espolvorear el mármol de la cocina o encimera con harina y depositar la masa encima. Comenzamos a trabajar la masa con las manos, para trabajar mejor os aconsejamos poneros guantes finos

5. Ir añadiendo harina a medida que se vaya pegando en el mármol y volver a amasar. Repetir la operación tantas veces como sea necesario hasta que la masa no se pegue. Machacar los granos de anís en el mortero y añadir la masa, volviendo a trabajarla 6. Elaborar una bola con la masa y taparla con un paño de cocina, reservarla en lugar seco que no le toque el aire, unas dos horas aproximadamente

7. Transcurridas las dos horas, quitar el paño de la masa y volver a trabajar un poco más. Cortar tiras de masa e ir formando los roscos del tamaño que veáis oportuno. Nosotros los hacemos grande porque más pequeños serían más bien rosquillas.

8. Poner el aceite en una cazuela, poner las tiras de piel de medio limón para aromatizar el aceite. Una vez caliente, ni mucho ni poco, ahí está el secreto, iremos poniendo los roscos en pequeñas cantidades ya que la freírlos, éstos aumentan de tamaño

9. Dorarlos bien a fuego medio para que no se quemen y se hagan por dentro. Según vayas sacándolos, ponlos encima de un papel de cocina para que se absorba el aceite sobrante

10. Mientras se van friendo los primeros roscos, ponemos en un plato hondo azúcar y canela molida y lo mezclamos

11. Rebozamos los roscos a mediad que vayamos quitándolos del papel de cocina

12. Los colocamos en una bandeja de presentación hasta el momento de degustarlo